Variedades: Tempranillo
Crianza: 12 meses en barricas de roble francés
Tamaño: 75 cl.
Graduación: 14º
Contiene sulfitos ![]()
Apto para veganos
30,90€
Solo quedan 2 disponibles
Variedades: Tempranillo
Crianza: 12 meses en barricas de roble francés
Tamaño: 75 cl.
Graduación: 14º
Contiene sulfitos ![]()
Apto para veganos
Solo quedan 2 disponibles
Bellavista es una pequeña viña de apenas media hectárea en La Aguilera (Burgos) y da nombre a uno de los vinos de parcela de Quinta Milú, el proyecto de Germán R. Blanco en la Ribera del Duero. Mientras otros vinos de la bodega ensamblan uvas de distintas viñas del pueblo, aquí todo sale de un único paraje, para que la botella cuente cómo es ese lugar concreto.
Cepas de tempranillo (tinto fino) de más de 85 años, formadas en vaso tradicional y sin riego, plantadas a unos 930 metros de altitud sobre suelos de gravas y cultivadas de forma orgánica. Es uno de los viñedos más altos de la Ribera del Duero, y eso se nota en la frescura del vino. La producción es mínima: de la añada 2022 apenas salieron unas 1.300 botellas.
La vendimia es manual, con selección estricta en la viña. La uva se despalilla sin estrujar y se pisa con los pies, como se hacía antes. Fermenta con levaduras autóctonas en barricas de roble abiertas, con bazuqueos a mano, y hace la maloláctica en barrica. Después pasa 12 meses en barricas francesas de 500 litros, el doble de grandes que la bordelesa habitual, para que la madera acompañe y la fruta mande. Se embotella sin filtrar ni clarificar y con la mínima dosis de sulfuroso.
Carnes rojas a la brasa, lechazo, caza, guisos de setas o quesos curados. Sírvelo a unos 16 ºC y ábrelo media hora antes para que se exprese del todo.
¿Quieres comparar estilos dentro de la misma bodega? Prueba Milú, su vino de pueblo, o El Malo, su tinto más intenso.
Bellavista es una pequeña viña de apenas media hectárea en La Aguilera (Burgos) y da nombre a uno de los vinos de parcela de Quinta Milú, el proyecto de Germán R. Blanco en la Ribera del Duero. Mientras otros vinos de la bodega ensamblan uvas de distintas viñas del pueblo, aquí todo sale de un único paraje, para que la botella cuente cómo es ese lugar concreto.
Cepas de tempranillo (tinto fino) de más de 85 años, formadas en vaso tradicional y sin riego, plantadas a unos 930 metros de altitud sobre suelos de gravas y cultivadas de forma orgánica. Es uno de los viñedos más altos de la Ribera del Duero, y eso se nota en la frescura del vino. La producción es mínima: de la añada 2022 apenas salieron unas 1.300 botellas.
La vendimia es manual, con selección estricta en la viña. La uva se despalilla sin estrujar y se pisa con los pies, como se hacía antes. Fermenta con levaduras autóctonas en barricas de roble abiertas, con bazuqueos a mano, y hace la maloláctica en barrica. Después pasa 12 meses en barricas francesas de 500 litros, el doble de grandes que la bordelesa habitual, para que la madera acompañe y la fruta mande. Se embotella sin filtrar ni clarificar y con la mínima dosis de sulfuroso.
Carnes rojas a la brasa, lechazo, caza, guisos de setas o quesos curados. Sírvelo a unos 16 ºC y ábrelo media hora antes para que se exprese del todo.
¿Quieres comparar estilos dentro de la misma bodega? Prueba Milú, su vino de pueblo, o El Malo, su tinto más intenso.