Variedad: Tempranillo
Crianza: 15 meses en barrica de roble
Tamaño: 75 cl.
Contiene sulfitos ![]()
Apto para veganos
57,70€
Solo quedan 1 disponibles
Variedad: Tempranillo
Crianza: 15 meses en barrica de roble
Tamaño: 75 cl.
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Apto para veganos
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El Malo es el vino más profundo y concentrado de Quinta Milú, el proyecto familiar de Germán R. Blanco en La Aguilera (Burgos), en plena Ribera del Duero. Un tempranillo de pueblo, de viñas viejas y mínima intervención, que demuestra que la Ribera también puede ser artesana. El nombre del proyecto viene del hijo de Germán, Lucas: “mi Lu”, Milú.
Nace de un ensamblaje de varias parcelas viejas de tempranillo en La Aguilera, plantadas sobre suelos arcillo-calcáreos con gravas. La arcilla retrasa la maduración, así que la vendimia es manual y algo tardía, con una selección estricta en la propia viña. En bodega se trabaja como antes: la uva se despalilla y se pisa con los pies, fermenta con levaduras autóctonas en barricas abiertas y realiza la maloláctica en barrica. Después reposa 15 meses en barricas usadas de roble francés de 225 litros, para que la madera acompañe sin tapar la fruta. Se embotella sin filtrar ni clarificar.
Un tinto con cuerpo que pide platos a su altura: lechazo asado, carnes rojas a la brasa, caza, guisos de cuchara o quesos curados de oveja. Sírvelo a 16-17 ºC y ábrelo o decántalo media hora antes para que se exprese del todo.
¿Te gusta el estilo de Quinta Milú? Prueba también Milú Bellavista 2024, su vino de parcela.
El Malo es el vino más profundo y concentrado de Quinta Milú, el proyecto familiar de Germán R. Blanco en La Aguilera (Burgos), en plena Ribera del Duero. Un tempranillo de pueblo, de viñas viejas y mínima intervención, que demuestra que la Ribera también puede ser artesana. El nombre del proyecto viene del hijo de Germán, Lucas: “mi Lu”, Milú.
Nace de un ensamblaje de varias parcelas viejas de tempranillo en La Aguilera, plantadas sobre suelos arcillo-calcáreos con gravas. La arcilla retrasa la maduración, así que la vendimia es manual y algo tardía, con una selección estricta en la propia viña. En bodega se trabaja como antes: la uva se despalilla y se pisa con los pies, fermenta con levaduras autóctonas en barricas abiertas y realiza la maloláctica en barrica. Después reposa 15 meses en barricas usadas de roble francés de 225 litros, para que la madera acompañe sin tapar la fruta. Se embotella sin filtrar ni clarificar.
Un tinto con cuerpo que pide platos a su altura: lechazo asado, carnes rojas a la brasa, caza, guisos de cuchara o quesos curados de oveja. Sírvelo a 16-17 ºC y ábrelo o decántalo media hora antes para que se exprese del todo.
¿Te gusta el estilo de Quinta Milú? Prueba también Milú Bellavista 2024, su vino de parcela.