Variedades: Garnacha Tintorera
Crianza: Vino joven
Tamaño: 75 cl.
Vino Ecológico
6,40€
Hay existencias
Variedades: Garnacha Tintorera
Crianza: Vino joven
Tamaño: 75 cl.
Vino Ecológico
Hay existencias
El Vigía de la Atalaya 2024 es un vino tinto joven ecológico elaborado con 100% Garnacha Tintorera por Bodegas Atalaya, dentro de la D.O. Almansa. Un vino que busca mostrar de forma directa y auténtica todo el potencial de una variedad profundamente ligada a esta zona de Castilla-La Mancha.
Procedente de viñedos ecológicos certificados, cultivados a más de 700 metros de altitud sobre suelos predominantemente calizos, El Vigía de la Atalaya apuesta por una viticultura cuidadosa y sostenible y una elaboración con una intervención mínima en bodega.
El resultado es un vino de intenso color, expresivo y frutal, con aromas de fruta madura y flores, una entrada fresca, taninos dulces y una textura especialmente seductora y aterciopelada.
Una excelente forma de descubrir la Garnacha Tintorera de Almansa a través de un vino joven, ecológico, elegante y con una magnífica relación entre calidad y precio.
Bodegas Atalaya forma parte de Viñas Familia Gil, uno de los grupos familiares más reconocidos del panorama vinícola español.
El proyecto se desarrolla en la D.O. Almansa, una zona vitivinícola situada en la provincia de Albacete donde variedades como la Garnacha Tintorera han encontrado unas condiciones especialmente adecuadas para expresar todo su potencial.
El clima, la altitud y la composición de los suelos permiten conseguir uvas con una elevada concentración aromática, buen equilibrio y una característica intensidad de color.
Con El Vigía de la Atalaya, la bodega busca precisamente poner en valor esta variedad mediante una elaboración poco intervencionista, donde el protagonismo recaiga sobre la uva y el viñedo.
El Vigía de la Atalaya 2024 está elaborado con Garnacha Tintorera, una variedad especialmente interesante por una característica que la diferencia de la mayoría de las uvas tintas.
Mientras que en muchas variedades el color se concentra fundamentalmente en el hollejo y la pulpa es prácticamente incolora, la Garnacha Tintorera posee también una pulpa pigmentada.
Esta peculiaridad explica en parte la extraordinaria intensidad cromática que pueden alcanzar sus vinos.
En El Vigía de la Atalaya encontramos precisamente ese atractivo color rojo cereza intenso y cubierto, acompañado de una expresión aromática que demuestra que la Garnacha Tintorera puede ofrecer mucho más que concentración y color.
Fruta, flores, frescura, estructura y suavidad se combinan en una interpretación moderna y accesible de esta variedad.
Las uvas utilizadas para elaborar El Vigía de la Atalaya proceden de viñedos ecológicos certificados situados a más de 700 metros sobre el nivel del mar.
La altitud tiene una influencia importante en la maduración de la uva. Las diferencias de temperatura entre el día y la noche favorecen una evolución más equilibrada del fruto y ayudan a conservar una mayor sensación de frescura.
A ello se unen los suelos calizos característicos de las parcelas seleccionadas por Bodegas Atalaya.
La combinación de suelo, altitud y clima crea unas condiciones especialmente interesantes para el cultivo de la Garnacha Tintorera y permite conseguir vinos con concentración, pero sin renunciar al equilibrio.
Otro de los elementos fundamentales de El Vigía de la Atalaya 2024 es su procedencia de viñedos con certificación ecológica.
Bodegas Atalaya apuesta por un trabajo cuidadoso y sostenible en el viñedo, intentando respetar el equilibrio natural de las parcelas y reduciendo al mínimo aquellas intervenciones que puedan alterar la expresión original de la uva.
Esta filosofía continúa posteriormente durante la elaboración en bodega.
El objetivo es conseguir que la Garnacha Tintorera sea la auténtica protagonista, mostrando de una manera lo más pura posible sus características varietales y el carácter del territorio de Almansa.
La filosofía seguida durante la elaboración de El Vigía de la Atalaya se basa en una intervención mínima, buscando preservar la expresión natural de la Garnacha Tintorera.
No estamos ante un vino diseñado para que la madera domine su perfil aromático. El Vigía de la Atalaya se presenta como un vino tinto joven, donde lo realmente importante es mantener la fruta, la frescura, la estructura y las características propias de la variedad.
Esta forma de elaboración permite obtener un vino directo y expresivo, pero al mismo tiempo con suficiente complejidad para resultar interesante tanto para consumidores habituales como para quienes quieran comenzar a descubrir los vinos de la D.O. Almansa.
El Vigía de la Atalaya 2024 destaca desde el primer momento por la intensidad característica de la Garnacha Tintorera.
Vista
En copa presenta un intenso color rojo cereza cubierto, profundo y atractivo, que refleja la elevada capacidad colorante de esta variedad.
Nariz
En nariz se muestra elegante, fresca y compleja.
Predominan los aromas de fruta madura, con recuerdos que pueden llevarnos hacia las moras, ciruelas y diferentes frutos rojos y negros maduros.
Junto a la fruta aparecen atractivos matices florales, que aportan frescura y hacen que el conjunto resulte más elegante y expresivo.
Es una nariz intensa pero equilibrada, donde la fruta ocupa claramente el papel protagonista.
Boca
La entrada en boca es fresca y agradable, mostrando desde el inicio un buen equilibrio entre concentración y facilidad de paso.
Sus taninos dulces y amables proporcionan estructura sin resultar agresivos.
La textura es uno de sus aspectos más atractivos: se presenta suave, elegante y aterciopelada, manteniendo al mismo tiempo el carácter propio de la Garnacha Tintorera.
El recorrido termina con un final largo y persistente, donde permanecen las sensaciones de fruta y la agradable estructura del vino.
Que El Vigía de la Atalaya sea un vino joven no significa que sea un vino ligero o falto de estructura.
La propia personalidad de la Garnacha Tintorera proporciona intensidad, color y cuerpo, mientras que el trabajo realizado en viñedo y bodega consigue mantener la frescura necesaria para equilibrar el conjunto.
Por eso encontramos un vino capaz de ofrecer simultáneamente potencia y suavidad.
Su fruta madura, su componente floral y unos taninos dulces hacen que sea especialmente fácil de disfrutar, incluso para consumidores que normalmente encuentran demasiado intensos determinados vinos tintos.
Una de las grandes virtudes de El Vigía de la Atalaya 2024 es su versatilidad gastronómica.
Su combinación de fruta, estructura y taninos amables permite acompañarlo con numerosos platos.
Es especialmente recomendable con:
• Carnes rojas.
• Carnes blancas.
• Carne de cerdo.
• Carnes asadas.
• Carnes preparadas a la parrilla.
• Guisos y carnes estofadas.
• Embutidos.
• Salchichas y productos de chacinería.
• Pasta.
• Verduras.
• Setas y champiñones.
• Quesos suaves y semicurados.
Su carácter frutal permite disfrutarlo en comidas informales, mientras que su estructura resulta suficiente para acompañar elaboraciones de carne con sabores más intensos.
Para disfrutar correctamente de El Vigía de la Atalaya 2024, recomendamos servirlo aproximadamente entre 15 y 18 °C.
Una temperatura excesivamente alta puede hacer que el alcohol gane protagonismo y reducir la sensación de frescura, mientras que servirlo demasiado frío puede ocultar parte de sus aromas.
Al tratarse de un vino joven y predominantemente frutal, no necesita una decantación prolongada.
Puede abrirse unos minutos antes de consumirlo y servirse en una copa de vino tinto suficientemente amplia para permitir que sus aromas se desarrollen.
El carácter ecológico es otro de los principales argumentos de este vino.
El Vigía de la Atalaya 2024 procede de viñedos ecológicos certificados, donde Bodegas Atalaya desarrolla una viticultura orientada al respeto por el entorno y a la obtención de una uva capaz de expresar las características naturales de cada parcela.
Para quienes buscan comprar vino ecológico español, representa una opción especialmente interesante porque combina esta filosofía con una variedad autóctona, una denominación de origen con creciente reconocimiento y un perfil de vino accesible y fácil de disfrutar.
La añada El Vigía de la Atalaya 2024 ha obtenido excelentes valoraciones por parte de la crítica especializada.
Destacan sus 91+ puntos Parker y 91 puntos Peñín, unas puntuaciones especialmente relevantes para un vino situado en un segmento de precio muy competitivo.
Estas valoraciones ponen de manifiesto la capacidad de Bodegas Atalaya para conseguir un vino expresivo, equilibrado y con personalidad mediante una elaboración que busca destacar las cualidades naturales de la Garnacha Tintorera.
El Vigía de la Atalaya 2024 es una excelente elección para quienes quieran descubrir una Garnacha Tintorera diferente y con una magnífica relación calidad-precio.
Entre sus principales características destacan:
• 100% Garnacha Tintorera.
• D.O. Almansa.
• Elaborado por Bodegas Atalaya.
• Proyecto perteneciente a Viñas Familia Gil.
• Vino tinto joven.
• Procedente de viñedos ecológicos certificados.
• Viñedos situados a más de 700 metros de altitud.
• Suelos predominantemente calizos.
• Viticultura sostenible.
• Elaboración con mínima intervención.
• Aromas de frutas maduras y notas florales.
• Taninos dulces y agradables.
• Textura elegante y aterciopelada.
• Final largo y persistente.
• 91+ puntos Parker.
• 91 puntos Peñín.
Todo ello convierte a El Vigía de la Atalaya en un vino especialmente recomendable para descubrir el potencial de la Garnacha Tintorera de Almansa.
El Vigía de la Atalaya 2024 representa una interpretación fresca y contemporánea de una de las variedades más características del sureste español.
Bodegas Atalaya parte de Garnacha Tintorera procedente de viñedos ecológicos cultivados sobre suelos calizos y a más de 700 metros de altitud, aplicando posteriormente una elaboración poco intervencionista para que la propia uva marque el carácter del vino.
El resultado es un tinto joven ecológico, intenso y frutal, pero al mismo tiempo fresco, equilibrado y aterciopelado.
Sus aromas de fruta madura y flores, su entrada agradable, sus taninos dulces y su prolongado final hacen de El Vigía de la Atalaya una opción enormemente versátil.
Un vino perfecto tanto para acompañar una comida como para quienes quieran descubrir la personalidad de los vinos de Almansa y de la Garnacha Tintorera de la mano de Bodegas Atalaya.
El Vigía de la Atalaya 2024 es un vino tinto joven ecológico elaborado con 100% Garnacha Tintorera por Bodegas Atalaya, dentro de la D.O. Almansa. Un vino que busca mostrar de forma directa y auténtica todo el potencial de una variedad profundamente ligada a esta zona de Castilla-La Mancha.
Procedente de viñedos ecológicos certificados, cultivados a más de 700 metros de altitud sobre suelos predominantemente calizos, El Vigía de la Atalaya apuesta por una viticultura cuidadosa y sostenible y una elaboración con una intervención mínima en bodega.
El resultado es un vino de intenso color, expresivo y frutal, con aromas de fruta madura y flores, una entrada fresca, taninos dulces y una textura especialmente seductora y aterciopelada.
Una excelente forma de descubrir la Garnacha Tintorera de Almansa a través de un vino joven, ecológico, elegante y con una magnífica relación entre calidad y precio.
Bodegas Atalaya forma parte de Viñas Familia Gil, uno de los grupos familiares más reconocidos del panorama vinícola español.
El proyecto se desarrolla en la D.O. Almansa, una zona vitivinícola situada en la provincia de Albacete donde variedades como la Garnacha Tintorera han encontrado unas condiciones especialmente adecuadas para expresar todo su potencial.
El clima, la altitud y la composición de los suelos permiten conseguir uvas con una elevada concentración aromática, buen equilibrio y una característica intensidad de color.
Con El Vigía de la Atalaya, la bodega busca precisamente poner en valor esta variedad mediante una elaboración poco intervencionista, donde el protagonismo recaiga sobre la uva y el viñedo.
El Vigía de la Atalaya 2024 está elaborado con Garnacha Tintorera, una variedad especialmente interesante por una característica que la diferencia de la mayoría de las uvas tintas.
Mientras que en muchas variedades el color se concentra fundamentalmente en el hollejo y la pulpa es prácticamente incolora, la Garnacha Tintorera posee también una pulpa pigmentada.
Esta peculiaridad explica en parte la extraordinaria intensidad cromática que pueden alcanzar sus vinos.
En El Vigía de la Atalaya encontramos precisamente ese atractivo color rojo cereza intenso y cubierto, acompañado de una expresión aromática que demuestra que la Garnacha Tintorera puede ofrecer mucho más que concentración y color.
Fruta, flores, frescura, estructura y suavidad se combinan en una interpretación moderna y accesible de esta variedad.
Las uvas utilizadas para elaborar El Vigía de la Atalaya proceden de viñedos ecológicos certificados situados a más de 700 metros sobre el nivel del mar.
La altitud tiene una influencia importante en la maduración de la uva. Las diferencias de temperatura entre el día y la noche favorecen una evolución más equilibrada del fruto y ayudan a conservar una mayor sensación de frescura.
A ello se unen los suelos calizos característicos de las parcelas seleccionadas por Bodegas Atalaya.
La combinación de suelo, altitud y clima crea unas condiciones especialmente interesantes para el cultivo de la Garnacha Tintorera y permite conseguir vinos con concentración, pero sin renunciar al equilibrio.
Otro de los elementos fundamentales de El Vigía de la Atalaya 2024 es su procedencia de viñedos con certificación ecológica.
Bodegas Atalaya apuesta por un trabajo cuidadoso y sostenible en el viñedo, intentando respetar el equilibrio natural de las parcelas y reduciendo al mínimo aquellas intervenciones que puedan alterar la expresión original de la uva.
Esta filosofía continúa posteriormente durante la elaboración en bodega.
El objetivo es conseguir que la Garnacha Tintorera sea la auténtica protagonista, mostrando de una manera lo más pura posible sus características varietales y el carácter del territorio de Almansa.
La filosofía seguida durante la elaboración de El Vigía de la Atalaya se basa en una intervención mínima, buscando preservar la expresión natural de la Garnacha Tintorera.
No estamos ante un vino diseñado para que la madera domine su perfil aromático. El Vigía de la Atalaya se presenta como un vino tinto joven, donde lo realmente importante es mantener la fruta, la frescura, la estructura y las características propias de la variedad.
Esta forma de elaboración permite obtener un vino directo y expresivo, pero al mismo tiempo con suficiente complejidad para resultar interesante tanto para consumidores habituales como para quienes quieran comenzar a descubrir los vinos de la D.O. Almansa.
El Vigía de la Atalaya 2024 destaca desde el primer momento por la intensidad característica de la Garnacha Tintorera.
Vista
En copa presenta un intenso color rojo cereza cubierto, profundo y atractivo, que refleja la elevada capacidad colorante de esta variedad.
Nariz
En nariz se muestra elegante, fresca y compleja.
Predominan los aromas de fruta madura, con recuerdos que pueden llevarnos hacia las moras, ciruelas y diferentes frutos rojos y negros maduros.
Junto a la fruta aparecen atractivos matices florales, que aportan frescura y hacen que el conjunto resulte más elegante y expresivo.
Es una nariz intensa pero equilibrada, donde la fruta ocupa claramente el papel protagonista.
Boca
La entrada en boca es fresca y agradable, mostrando desde el inicio un buen equilibrio entre concentración y facilidad de paso.
Sus taninos dulces y amables proporcionan estructura sin resultar agresivos.
La textura es uno de sus aspectos más atractivos: se presenta suave, elegante y aterciopelada, manteniendo al mismo tiempo el carácter propio de la Garnacha Tintorera.
El recorrido termina con un final largo y persistente, donde permanecen las sensaciones de fruta y la agradable estructura del vino.
Que El Vigía de la Atalaya sea un vino joven no significa que sea un vino ligero o falto de estructura.
La propia personalidad de la Garnacha Tintorera proporciona intensidad, color y cuerpo, mientras que el trabajo realizado en viñedo y bodega consigue mantener la frescura necesaria para equilibrar el conjunto.
Por eso encontramos un vino capaz de ofrecer simultáneamente potencia y suavidad.
Su fruta madura, su componente floral y unos taninos dulces hacen que sea especialmente fácil de disfrutar, incluso para consumidores que normalmente encuentran demasiado intensos determinados vinos tintos.
Una de las grandes virtudes de El Vigía de la Atalaya 2024 es su versatilidad gastronómica.
Su combinación de fruta, estructura y taninos amables permite acompañarlo con numerosos platos.
Es especialmente recomendable con:
• Carnes rojas.
• Carnes blancas.
• Carne de cerdo.
• Carnes asadas.
• Carnes preparadas a la parrilla.
• Guisos y carnes estofadas.
• Embutidos.
• Salchichas y productos de chacinería.
• Pasta.
• Verduras.
• Setas y champiñones.
• Quesos suaves y semicurados.
Su carácter frutal permite disfrutarlo en comidas informales, mientras que su estructura resulta suficiente para acompañar elaboraciones de carne con sabores más intensos.
Para disfrutar correctamente de El Vigía de la Atalaya 2024, recomendamos servirlo aproximadamente entre 15 y 18 °C.
Una temperatura excesivamente alta puede hacer que el alcohol gane protagonismo y reducir la sensación de frescura, mientras que servirlo demasiado frío puede ocultar parte de sus aromas.
Al tratarse de un vino joven y predominantemente frutal, no necesita una decantación prolongada.
Puede abrirse unos minutos antes de consumirlo y servirse en una copa de vino tinto suficientemente amplia para permitir que sus aromas se desarrollen.
El carácter ecológico es otro de los principales argumentos de este vino.
El Vigía de la Atalaya 2024 procede de viñedos ecológicos certificados, donde Bodegas Atalaya desarrolla una viticultura orientada al respeto por el entorno y a la obtención de una uva capaz de expresar las características naturales de cada parcela.
Para quienes buscan comprar vino ecológico español, representa una opción especialmente interesante porque combina esta filosofía con una variedad autóctona, una denominación de origen con creciente reconocimiento y un perfil de vino accesible y fácil de disfrutar.
La añada El Vigía de la Atalaya 2024 ha obtenido excelentes valoraciones por parte de la crítica especializada.
Destacan sus 91+ puntos Parker y 91 puntos Peñín, unas puntuaciones especialmente relevantes para un vino situado en un segmento de precio muy competitivo.
Estas valoraciones ponen de manifiesto la capacidad de Bodegas Atalaya para conseguir un vino expresivo, equilibrado y con personalidad mediante una elaboración que busca destacar las cualidades naturales de la Garnacha Tintorera.
El Vigía de la Atalaya 2024 es una excelente elección para quienes quieran descubrir una Garnacha Tintorera diferente y con una magnífica relación calidad-precio.
Entre sus principales características destacan:
• 100% Garnacha Tintorera.
• D.O. Almansa.
• Elaborado por Bodegas Atalaya.
• Proyecto perteneciente a Viñas Familia Gil.
• Vino tinto joven.
• Procedente de viñedos ecológicos certificados.
• Viñedos situados a más de 700 metros de altitud.
• Suelos predominantemente calizos.
• Viticultura sostenible.
• Elaboración con mínima intervención.
• Aromas de frutas maduras y notas florales.
• Taninos dulces y agradables.
• Textura elegante y aterciopelada.
• Final largo y persistente.
• 91+ puntos Parker.
• 91 puntos Peñín.
Todo ello convierte a El Vigía de la Atalaya en un vino especialmente recomendable para descubrir el potencial de la Garnacha Tintorera de Almansa.
El Vigía de la Atalaya 2024 representa una interpretación fresca y contemporánea de una de las variedades más características del sureste español.
Bodegas Atalaya parte de Garnacha Tintorera procedente de viñedos ecológicos cultivados sobre suelos calizos y a más de 700 metros de altitud, aplicando posteriormente una elaboración poco intervencionista para que la propia uva marque el carácter del vino.
El resultado es un tinto joven ecológico, intenso y frutal, pero al mismo tiempo fresco, equilibrado y aterciopelado.
Sus aromas de fruta madura y flores, su entrada agradable, sus taninos dulces y su prolongado final hacen de El Vigía de la Atalaya una opción enormemente versátil.
Un vino perfecto tanto para acompañar una comida como para quienes quieran descubrir la personalidad de los vinos de Almansa y de la Garnacha Tintorera de la mano de Bodegas Atalaya.